El Caso Fernando Uribe: ¿Hacía donde va?
- Walter Camilo Galindo Castillo

- 9 ago 2021
- 5 min de lectura
El fútbol como toda actividad profesional no se puede abstraer de las diferencias de opinión e interpretación, en este caso haremos una radiografía de los sucedido y les daremos escenarios de lo posible en esta pugna jurídica entre verdolagas y tulueños.
Fernando Uribe y Atletico Nacional

Todo comienza en Julio de 2012 cuando Atletico Nacional paga a Chievo Verona de Italia USD 2 millones al 50% del pase, una relación contractual de 3 años, a vencer en Julio de 2015, el resto del pase pertenece a Cortulua.
En los dos años que juega en Nacional, hasta junio de 2014 anota 23 goles y 2 asistencias en 76 partidos, números que no invitaban precisamente al optimismo por un jugador que se pagó una millonada. Sale cedido a Millonarios por 1 año donde anoto 29 goles y repartió 6 asistencias en 47 partidos mejorando su promedio anotador, aunque el conjunto azul por problemas de caja no se hace con la opción de compra fijada en USD 1 millón.
Ante esta expectativa deportiva y con un problema de sobrecostos en la nómina de Nacional ya que en los años 2013 a 2017 las nóminas de este club crecieron casi que de forma "exponencial" si tenemos en cuenta los costos del fútbol colombiano: 36 fútbolistas en 2013, 43 en 2014, 44 en 2015. (Una nómina de jugadores profesionales de 25 jugadores es amplia, sin incluir juveniles), imaginen una de 45 con contrato, dispara costos.
Los responsables del disparo de esos costos nominales fueron el gerente deportivo Victor Marulanda y el presidente Juan Carlos de la Cuesta, quienes al verse enfrentados a una renovación de Fernando Uribe y con esa nómina tan extensa deciden no renovar al jugador, pero obviaron dos detalles en esta renovación.
Los derechos económicos (no federativos), son compartidos en un 50% con Cortulua, y si como club (Nacional), compartes derechos con otro club (Cortulua), no puedes dejarlo sin su activo (Fernando Uribe), sin valor económico alguno para el club que cedió los derechos federativos (Cortulua), que fue lo que pasó en el caso Uribe. Esa decisión justificó en un inicio la demanda de Cortulua.
La irresponsable política de fichajes de Nacional en aquel momento, comprando jugadores y promoviendo juveniles tuvo como consecuencia inflar la nómina, cuando fue a revisar contratos de sus futbolistas decide dejar libres aquellos que no tuvieron el mejor desempeño en cancha (caso Fernando Uribe).
Las demandas
Ante la pérdida de su activo, Cortulua comienza el baile de las demandas yendo a la Comisión del Estatuto del Jugador de la Dimayor, que es la instancia jurídica correcta (tomado de la fcf.com.co) "El Estatuto del Jugador contiene las normas por las cuales se rigen las relaciones entre los jugadores de fútbol y los clubes dentro del territorio nacional..." Falla a favor del "equipo corazon" y obliga a Nacional a pagar los USD5 millones, pero la pregunta es, ¿de dónde sale la tasación de los 5 millones de dólares?
En el contrato de Fernando a Uribe en Nacional hay una clausula que condena al verde paisa (tomado de co.marca.com/claro) "una en la que se acordó que el jugador no sería vendido por menos de 10 millones de dólares y otra en la que se decía que el dinero de esa eventual operación se repartiría por mitad." aunque en el mismo párrafo del convenio argumenta que si llega una cantidad inferior las partes se pondran de acuerdo.
El segundo baile fue en la Comisión del Estatuto del Jugador pero de la Federación Colombiana de Futbol, quien sostuvo el fallo inicial, es decir, Nacional debió pagar a Cortulua los 5 millones de dólares. pero ¿Por qué Nacional fue a una tercera instancia?, ¿Por qué hizo extraterritorial un conflicto que sólo tenia jurisdicción en Colombia?
Eso fue lo que falló el Tribunal Federal Suizo a favor de Cortulua, desconociendo en fallo del TAS que favoreció a Altetico Nacional. Los estatutos del Jugador tanto de Dimayor como de Federación son las instancias jurídicas para arreglar ese proceso, ya que como su naturaleza lo indica rige las relaciones entre clubes en el territorio nacional.
Nacional pierde por una razón juridica, formalismo si se quiere, acudió al lugar equivocado como instancia para dirimir un conflicto; pero este fallo que lo condena a pagar la famosa cifra, tiene tres condimentos de fondo que a la sazón desconocen ante el público los dirigentes del cuadro paisa y la organización Ardila Lulle propietaria de Nacional puertas adentro lo reconoce.
La inflación del número de jugadores y costos en pesos colombianos y dólares que hubo bajo la presidencia de De la Cuesta y la gerencia deportiva de Marulanda (de no muy buena recordación como gerente de Alianza Lima)
La valoración al alza de un jugador con un costo fijo, cuando el valor de un futbolista es volatil, teniendo en cuenta que no todos los factores que incrementan o disminuye el valor económico de un pase de un futbolista depende de factores externos no controlables por uno o dos clubes (tipo de competencias que juega, historial de lesiones, relación con la prensa, gancho en redes sociales, etc.), en un escenario como el colombiano que no permite hacer contratos por más de 3 años y están prohibidas las clausulas de rescición, la ventaja es del jugador que pide no renovar y salir gratis del club, (pregúntenle a Campaz y a Montero en el Tolima). En el caso de Uribe la estimación de 10 millones de dólares era irreal teniendo en cuenta que era un jugador que en su momento venia de Europa y los clubes europeos son los que pagan esas cifras.
Dilatar el asunto en varias presidencias sin que se llegara a una solución definitiva y pagando una multa en dólares, cuando Nacional recibe la mayoría de sus fondos en pesos colombianos es "dispararse un tiro en los pies", porque compromete los planes de inversión en el corto plazo del equipo y afecta el margen de utilidades en plena pandemia.
Escenarios de lo posible
Con los fallos jurídicos "a cuestas" Nacional debe actuar en un acuerdo ya que no hay instancia jurídica posible, reducir los intereses o pagar con tasaciones de años anteriores del dólar son soluciones que ya se ventilan en los medios de comunicación.
En este caso Cortulua puede actuar de manera -por decirlo menos- comprensiva con Nacional y aceptar un pago menor al pactado, pero en este caso, Nacional sigue pecando por la vía de la vitimización en los medios de comunicación, con unas declaraciones que no llaman a la concordia entre las partes y sigue "escupiendo" veneno a todas las partes implicadas incluyendo a la Federación y Dimayor. Sumándole acciones jurídicas que siguen con la errada estrategia de dilatar un pago que ya se ve abocado a realizar. Mientras tanto el peso colombiano se sigue devaluando respecto al dólar.
No se llegará a una desafiliación, ni siquiera a una petición de la misma por parte de Cortulua hacia Atletico Nacional, pero al cuadro verde le quedarán millones de lecciones aprendidas en este caso. Seguro no inflará la nomina con tantos futbolistas y seguro no tasará con valor fuera de mercado a sus futbolistas si vuelve a compartirlos en propiedad.



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